La gestión emocional como base de la vida

Dime lo que te dices y te diré qué emociones manejan tu vida

Desde niños nos han enseñado una manera muy particular de tratar a las emociones, seguramente alguna de ellas te hará recordar tu niñez o adolescencia: ¡No llores porque viene el coco y te comerá!, ¡no tengas miedo, aprende de tu primito que es más pequeño que tú y está tranquilo!, ¡si sigues quejándote te voy a castigar!, ¡deja de mostrarte tan débil, ya estás grande!… y pare de contar. Nos enseñaron a negar nuestras emociones. Para esas generaciones no estaba mal pues ha sido lo que durante muchísimo tiempo, según su realidad, les sirvió en la educación de sus hijos y nietos; sin embargo, el ser humano sigue evolucionando y con ello surgió la tan llamada “Gestión Emocional”, un concepto que tomó auge gracias a Daniel Goleman. Esta se refiere a la capacidad que tenemos los seres humanos para reconocer nuestras emociones e incluso SER empáticos con nuestros semejantes a través de ellas. A ver, qué tal si avanzamos definiendo a las emociones como aquellas reacciones que todo ser humano tiene dado a un hecho o pensamiento, a eso le llamamos disparador; porque de allí puede surgir una de las 6 emociones básicas: alegría, miedo, tristeza, enojo, rabia, ira y muchas más que pueden aparecer, e incluso cada quien puede identificar con la palabra que más le guste.

Hoy el protagonismo es nuestro A diferencia de hace años hoy podemos ser responsables de la realidad que estamos creando con el reconocimiento de la Gestión Emocional en nuestro día a día y en cualquier ámbito de nuestras vidas, lo que nos ayuda a desafiarnos y comprender que las emociones no son ni malas ni buenas, solo nos vienen a mostrar algo y que, además, esa información reconocida, como aprendizaje, será la base para crear nuevas realidades. El mayor ejemplo es el miedo, el cual hoy es tratado como un grandioso informante, nos alerta de una amenaza y según los recursos que tengamos, o creemos, podremos afrontarla. Antes el miedo solo paralizaba dado a que era negado y reprimido (cero aprendizaje).

¿Cómo comenzar a gestionarte? Lo primero es saber reconocer las emociones y verlas desde el amor, sin juzgarlas. Este reconocimiento se da a través de la respiración consciente, nuestro canal principal. ¿Recuerdas cuando te decían “respira hasta 10 y continúa”? Yo hoy te invito cambiarla por “respira por la nariz, exhala por la boca, contando hasta 10 y escucha tu emoción” Distinguirlas te llevará por el camino del autoconocimiento y saber en qué


momento poder accionar bajo la emoción que necesitas para alcanzar lo que deseas. ¿Esta emoción que estoy sintiendo ahora me ayudará a llegar al resultado? Si no es así ¿Qué emoción me ayudará a lograrlo? Elige y avanza con ella. Permítete expresarte, que el otro también sepa lo que sientes, salte de esa necesidad de controlarlas para que no te vean débil, porque allí habla más tu ego con la necesidad de negarse al cambio. “El reconocimiento de tus emociones y su gestión harán de ti un ser mucho más capaz de asumir que eres responsable de lo que haces y dices, para construir un futuro desde este presente”

@ronaldmartinez.e Ronald Martinez, Periodista, Locutor, Coach Ontológico Profesional, Speaker.


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